Un rincón donde el tiempo se detiene
Sabores que conectan la tradición japonesa con la sensibilidad mediterránea.
Cada plato es una pausa, una conversación entre el sabor y la memoria.
Reserva tu mesa y disfruta de nuestra izakaya con la tranquilidad que merece cada bocado.
Un espacio pequeño, cuidado y pensado para disfrutar con calma.